Las partes enterradas de los hongos ostra forman sólidas redes.

El ruido en las ciudades es un problema, y los residuos, también. Con esta idea, el ingeniero en Bioprocesos de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), Sergio Cruzat, desarrolló FungiSound, unos paneles acústicos en base a hongos, cartón reciclado y desechos de la industria alimentaria.
«De la mano de la biotecnología, la idea es utilizar los residuos como el cartón y transformarlo en estructuras que sean útiles. Puntualmente, estamos haciendo paneles acústicos, inoculando hongo ostra en el cartón para que forme un brick (o ladrillo ecológico) al que se le puede dar distintas formas con un molde de policarbonato», explicó Cruzat. «De esta manera, se pueden utilizar en espacios que requieran insonorización, como salas de estudio, y también para recintos destinados a la música», agregó el ingeniero, cuyos hongos alimenta con residuos de la industria alimentaria.
El aislamiento se produce a través del micelio, la «parte del hongo que permanece enterrada y va formando una red fina para absorber nutrientes del suelo. Su capacidad para crecer y formar estructuras densas, livianas y resistentes para producir este biomaterial, permite elaborar paneles acústicos», detalló la casa de estudios.
FungiSound hoy se encuentra en la etapa de pruebas del material acústico, comprobando resistencia y durabilidad, a fin de conseguir el financiamiento para entrar al mercado.
Fuente: Hoy x Hoy (14 de Enero, pág 6)
Comunicaciones Facultad de Ingeniería PUCV