La iniciativa permitió a académicas y monitores de la PUCV reflexionar sobre su rol formativo.

La Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) desarrolló durante 2025 la segunda versión de los Talleres con Ingenio, iniciativa de la Facultad de Ingeniería que acercó a estudiantes de colegios públicos al mundo de la ciencia, la tecnología y las ingenierías. Más allá del impacto en los escolares, la instancia también se consolidó como un espacio de aprendizaje personal y pedagógico para quienes estuvieron a cargo de los talleres.
Una experiencia formativa y personal
Para quienes lideraron las actividades, el trabajo con estudiantes significó repensar su forma de comunicar la ingeniería y su rol como formadores. Alexis Toledo, estudiante del Magíster en Ingeniería Civil y monitor del taller de realidad virtual, explicó que la experiencia lo llevó a profundizar sus propios conocimientos: “Hay que traducir conceptos de ingeniería, que es un lenguaje más complejo, al lenguaje de estudiantes de enseñanza media. Eso me ayudó a comprender mejor los contenidos, porque si no los entendía bien, no sabía cómo explicarlos”.
Desde la experiencia académica, Paz Fuenzalida, académica de la Escuela de Ingeniería Química, destacó el valor humano de estas instancias. “Trabajar con estudiantes es lo mejor, porque más aprende uno de ellos que ellos de nosotros. Es muy gratificante”, señaló. “Se genera una relación, uno conoce sus intereses y sus vidas, además uno cumple una labor vocacional porque les hace preguntas para que piensen sobre su futuro. Poder aportar a la sociedad desde esa perspectiva me llena el corazón”, agregó.
En la misma línea, José González, egresado de Ingeniería Química y monitor del taller de separación de metales, habló del impacto personal de participar en la iniciativa. “Esto me ha ayudado en un proceso de crecimiento personal, de poder interactuar con más personas, estar ahí y dar consejo o apoyo. Desde mi perspectiva fue una experiencia muy enriquecedora”, afirmó.
Acercar la ingeniería desde la experiencia
Tratamiento de minerales, programación de robots y realidad virtual fueron algunos de los talleres que permitieron a escolares desde sexto básico hasta cuarto medio conocer de forma directa el quehacer universitario. La iniciativa fue organizada por la Facultad de Ingeniería junto al Área de Liderazgo Femenino y contó con la participación del Servicio Local de Educación Pública (SLEP) Valparaíso–Juan Fernández, además del Colegio Rubén Castro y el Colegio San Antonio de Villa Alemana.
Uno de los talleres fue el de tratamiento de minerales, donde los estudiantes experimentaron procesos básicos de hidrometalurgia. “Les mostramos cómo transformar metales desde una roca y separarlos para obtener solo el elemento que les interesa”, explicó Fuenzalida. “Hemos adaptado estos procesos para que los estudiantes puedan entender y, además, se lleven su propio producto. Ellos vienen a vivir lo que hace un metalurgista cuando estudia”, agregó.
Por su parte, el taller de programación de robots permitió a los escolares dar instrucciones a un robot mediante un computador, logrando acciones como avanzar, retroceder o expresar emociones. Según Sandra Cano, académica de la Escuela de Ingeniería Informática, “se les va enseñando cómo programar el robot y ellos ven de manera inmediata la respuesta a lo que van creando”. La docente destacó que estas instancias buscan generar experiencias de aprendizaje significativo, donde la robótica se transforma en una herramienta para desarrollar el pensamiento computacional, la resolución de problemas y el pensamiento crítico.
Finalmente, el taller de realidad virtual combinó una introducción teórica con una experiencia inmersiva, en la que los estudiantes realizaron una búsqueda del tesoro utilizando lentes de realidad virtual. Toledo destacó la disposición de los participantes: “Los chiquillos llegan con súper buena actitud, todos ponen atención, aunque no les guste la carrera como tal”.
La experiencia de abrir los espacios de la PUCV a la comunidad escolar fue ampliamente valorada por quienes participaron en la iniciativa. “Este tipo de experiencias motivan a los estudiantes y es una forma de innovar en la educación”, indicó Cano, reafirmando el compromiso de la PUCV con la formación temprana, la vocación docente y la vinculación con el entorno escolar.
Por Paz Vargas
Comunicaciones Facultad de Ingeniería PUCV